20070527

sera...

será que "eso" extraño que marca las revoluciones de la vida ha decidido colarse de nuevo por mi ventana?...
será que su sonrisa se va dibujando con lenta decisión en mis labios?...
será que sus besos saben... a qué saben?
hay muchas cosas que no sé de esta relación. pero no quiero saberlas, estoy disfrutando como si fueran nuevas todas las experiencias, desde el enojo hasta la sonrisa ingenua de sus ojos.
a veces siento que esto va muy rápido, a veces desearía no tener que irme de su lado... a veces decido dejar que todo marche a su aire. que lo que tenga que pasar pase y yo sea una integrante mas del equipo que formamos ella, el destino y yo.
disfruto mucho lo que estoy sintiendo, disfruto lo que estoy viviendo.

maravilla: te quiero.

maktub.

20070511

sereno...

hoy... desperté en tu cama, pero sin ti. al menos no me dejaste al señor ardilla a lado, ja! (no me vuelvas a dejar al señor ardilla, por favor).
hoy te saliste temprano, que te vas con la mama. y yo me quedo aqui esperando por ti.
las sensaciones subterráneas han emergido y todo ahora me parece que tiene un tinte azul mar. sereno, tranquilo.
me agrada sentir esto asi, sereno. como dijo una de tus amigas, leyéndome las cartas, "buscas el equilibrio" y si, ando en busca del equilibrio en todos los aspectos de mi vida.
hay cosas que no puedo (aún) superar, el guille y yo no vamos del todo bien. y las cosas parece que no mejorarán y es algo que no entiendo.
en el trabajo todo bien. trabajo de noche. como siempre, vamos retrasados, pero eso ya es como normal en estas cosas de la construcción.
las amigas, las amigas están sin estar y eso es bueno... así debe de ser (según mi perturbada visión de las cosas).
yo, estoy.... mmm, estoy -pensando, sintiendo- estoy contenta de que todo en mi vida esté buscando el punto medio, el equilibrio.
la maravilla...


maktub.

20070502

jacko...

"... el perro fue en su tiempo de ladridos,
mi amigo mas amigo.
ay! en esta triste tristeza en la que me hundo,
la muerte de mi perro sin palabras,
me duele más que la del perro que habla..."

llorando por la muerte de un perro. abigail bohorquez.




no recuerdo la fecha, ni el día, sólo recuerdo que llegó en una caja de galletas y que era tan pequeño que cabía junto con su hermana en la caja. llegó cuando yo tenía 15 años y en su simplicidad se convirtió en -como dice el poema- mi amigo mas amigo.
era el único que estaba despierto mientras yo me la pasaba en el restirador trabajando... y le tocaron dos que tres pisotones por no fijarme al salir de la habitación.
era quien lograba despertarme a las 4 de la mañana para que lo sacara al pasillo a dormir y quien con un ladrido agudo avisaba que el otro perro ya había echo una travesura.
también fue quien me mordió y me abrió la mano por un descuido, pero todo asustado subió tras de mi para ver qué estaba pasando.
era quien comía de todo lo que yo comiera, chocolate, fruta, coca cola. era el único que aguantaba mis enojos. el que me extrañaba más de la cuenta cuando me ausentaba. y quien acompañó a mi madre en su mutua soledad después de que yo me fui.
un sábado llegué a casa de la mama y entre otras cosas me dijo que jacko ya no había podido levantarse. yo ya había platicado con mis padres sobre que mi perro ya estaba muy viejo, que 15 años pesan y que lo de sus huesos ya se lo estaba llevando. ese día decidí llevarlo al veterinario a que lo inyectara, preferí hacer eso que seguir viendo como sufría pues ya tenía la cadera calcificada y ya no podía doblar las patas traseras.
y lo llevé cargando a la veterinaria de junto, la mama tras de mi con el corazón apachurrado, sabiendo que a partir de ese día no lo volveríamos a ver. y lo acosté en la mesa y me acerqué a su oreja y le expliqué lo que le iban a hacer -porque igual entendía todo, o así me lo pareció siempre- y le dije que lo amaba, le agradecí todos los años que estuvo con nosotros y todo lo que nos había dado.
la mama y yo estabamos echas un mar de lágrimas, porque después de 15 años un perro ya no es un perro, después de 15 años se convierte en un integrante más de tu familia y comparte tristezas y alegrías, y está en las buenas y en las malas. no importaba si llegábamos enojados mi jacko meneaba la cola con emoción por vernos. y a mi padre lo sacaba del sillón para que le diera pan.
mi perro se durmió sabiendo que no iba a despertar y yo me quedé abrazándolo todo el tiempo hasta que su corazón dejó de latir...
y aún ahora, después de un año, al escribir esto sigo llorando porque lo extraño y me pongo a recordar cómo fue que llegó en una caja de galletas...

maktub.