bueno pues, que soy y sigo... mmm, sigo en chinga, trabaje y trabaje acá en san rompopeo.
el trabajo le ha robado espacio a la nada, ahora todo tiene ese color. este fin de semana no regresé a casa, en primera porque la semana estuvo muy pesada y en segunda porque no me dieron ganas y decidí quedarme acá.
hoy ya es la madrugada del lunes y a pesar de que tengo sueño no puedo dormir. me estoy acostumbrando a trabajar hasta las 3 de la madrugada o más y dormir hasta esas horas.
el fin de semana fue tranquilo, el sábado desperté, más bien me despertaron a las 11 de la mañana, pasé a la sucursal, chequé los trabajos de ese día y me fui a desayunar al coffe n' dreams. tenía varios días de no ir. aunque el viernes fui a tomar café con la J (mi jefa) y con mi otro supervisor. me sorprendió la visita de la J.
el viernes hubo junta en la sucursal, llegué a las 11 y me puse a organizar todo. mi supervisor me había dicho que no iba a llegar a la junta, así que no esperaba a nadie, más que a mis contratistas. pero mi supervisor llegó y la junta se llevó a cabo. después me dice que J viene a la sucursal y que la esperemos. ese día estaba de malas pues había estado trabajando hasta las 5 de la madrugada y sólo había dormido pocas horas, así que no me agrado la idea de que J viniera a ver la sucursal, y no porque no tuviera ganas de verla, sino porque no tenía ganas de escuchar sus regaños.
y bue, llegó, y al verla recordé porque me gusta tanto la ingrata. y directo nos fuimos a comer, después nos fuimos al café y regresamos a la sucursal. no me fue nada mal, me dijo que todo iba bien y que eso le agradaba. y ya cuando se iba me dió una pequeña bolsa y me dijo que era mi regalo de navidad. me sorprendió, pues no esperaba para nada eso, digo... ella me gusta y no por eso pensé en regalarle algo para navidad... aunque ahora tendré que considerarlo. aretes... ajá, pequeños, sencillos, discretos, de plata. me agradan, si. después le llamé para agradecerle, como gente decente que soy.
y pues se prolongó tanto la visita de la J que para cuando se fue, ya era hora de que me metiera a la sucursal a trabajar. así llegó el fin de semana y heme aquí, escribiendo... tenía días que no lo hacía a pesar de haber ido en varias ocasiones al internet. se debe un poco a la nada que llenaba todo y al espacio que le está ganando el trabajo. en estos días no hay nada más que trabajo, trabajo y más trabajo... ah y la nada. pero me parece bien que estas dos cosas ocupen mi cabeza, no hay lugar para nadie más...
las piedras... las estoy juntando, ya llevo unas cuantas... mmm.
los vicios, de vez en cuando...
creo que lo único que echo en menos es el sexo.
maktub.
1 comment:
Pero la nada te va comiendo, te va vaciando de aquellas cosas que te gustaban... admiro con franquesa tu rectitud y aguante ante esa discapacidad que es prolongación de el trabajo para ser mas humanos y exigir y arrebatarle a el tiempo agujeros para nosotros...
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