20061018

sobre el amor y otras cuestiones...

El amor también es confianza, el amor también es respeto...
El amor es libertad.


Estas tres palabras, CONFIANZA, RESPETO, LIBERTAD, las voy a escribir con mayúsculas, haber si así, cada vez que las lea puedo entenderlas desde mi emoción.
Me doy cuenta de que no te he amado, que desde hace muchos años no te he dado libertad, no te he tenido respeto, no confío en ti. Así de simple, así de fuerte y sin adornos. Me doy cuenta que desde hace muchos años no te amo. Y también me doy cuenta que desde hace mucho, tal vez el mismo que yo, tal vez más, que tú tampoco me amas.
La discusión de la mañana, que se efectuó aunque no estuvieras presente, fue el detonante para que en estos momentos, camino a san rompopeo, analice todo esto, me detenga a pensar qué demonios es lo que está pasando.
Y aunque ya lo supiera, porque no es nada nuevo, me duele una vez más saber, sentir que no confías en mi, que no te permites liberarme, que no tienes respeto por mis acciones, por mis decisiones y por mi persona. Crees que no tengo la suficiente madurez para enfrentar mi vida, me crees incompetente para sufragar mis responsabilidades. Por qué, después de tantos años, aún te sientes responsable de mi?
Y reconozco que, como te digo, desde tiempo atrás no te amo. No confío en ti, no te respeto, no te libero. No respeto que tú eres así y que yo no puedo, ni debo, hacer nada para que cambies. Que tú piensas así, no importando si hago o no las cosas, si desde tu perturbada visión de la vida, estoy bien o mal. No respeto tu loco afan de protegerme, de evitarme todo esfuerzo y toda pena. Y al no respetar tu manera de ser, tampoco te doy libertad, pues te sujeto en mi pensamiento a la imagen que tengo de ti,a lo que yo creo que tú debes de ser, a lo que yo creo que está bien, que así debe de ser. Por lo tanto, si actúas diferente, no confío porque creo que no sabes, que no entiendes.
Yo pensaba que te amaba, no locamente, no ciegamente; porque los años, ciertamente, han desgastado el sentimiento. Qué triste darme cuenta de que no es así. Me entero que no he superado muchas cosas. Que tengo en tu contra muchos asuntos pedientes que no quiero sacar, porque duelen demasiado, porque los tengo clavados en el costado y si me muevo duele.
Lo que yo no te he dado es lo mismo que no he recibido, y lo peor es que no te has dado cuenta. Y no te puedo reclamar, pues desde ti, desde lo que tú eres y significas, desde tu entedimiento, me amas con locura. Todo tu ser me ama sin condiciones, sin esperar nada a cambio... pero desgraciadamente eso es lo que tú crees. Esa es la verdad que te has comprado y a la cuál te aferras con fuerzas, pues supongo que te da un miedo terrible enterarte de la verdad.
Tu verdad es que me amas, siempre me amarás. Pero, confiarás en mi? Cuándo respetaras mis decisiones? Cuándo dejarás de atarme a ti?
Si me amaras te sentirías feliz por las cosas que hago, confiarías que aunque caiga, sabré levantarme, que aunque lloré, sabré sonreir. Estaría feliz por saber, que aunque mis decisiones no son correctas, son mis decisiones, que nadie me obligó, nadie, ni tú me dirá qué hacer.
Tratas de resolver mi vida, tratas de quitar las piedras del camino; pero lo único que estás haciendo es echarlas pa'lante, pero ahí siguen, allí estarán y tarde o temprano apareceran de nuevo.
No dudo de tu amor, no desde tu punto de vista, no desde tu perturbada visión de la vida. Dudo de la expresión de tu amor, dudo de tus razones para amarme...
Padre, intento amarte y últimamente te has ganado mi admiración y mi cariño por tu esfuerzo por entender mi homosexualidad, por aceptarla. De verdad que te estás portado a la altura, pero necesito más de ti...
Necesito que confíes en lo bien que me enseñaste a vivir, en todo lo que me enseñaste, confía en ti, liberanos, respetanos... tanto a ti como a mi.


Maktub.

1 comment:

Gia Azje said...

Digna carta para leerla en momentos en que falla la valentia para decir verdades ante personajes tan amados como lo son los padres.